domingo, 21 de octubre de 2012


UN GORDO PROBLEMA

Era tan gorda, que ocupaba dos asientos en el bus. A duras penas se levantó al llegar a su paradero, no movió ni un músculo cuando un débil anciano subió a la movilidad y se colocó frente a ella, era solo  la obesidad o su cruda inhumanidad?

 La obesidad se ve en todos lados y se ha convertido en la primera enfermedad no infecciosa declarada una pandemia, según la Organización Mundial de la Salud en 1997. No contamina, no es transmisible y lo que es peor, a pesar de ser visible, no le prestamos atención, tal vez porque ya nos hemos familiarizado con su presencia. Sin embargo este mal se nos manifiesta en toda su dimensión.

En nuestro país, a diario se ven personas rollizas en las calles, sus voluminosas figuras dejan sorprendidos a miles. ¿Cuánto tiempo habrá tardado en conseguir ese peso? Son suficientes un par de meses para verlas más anchas que la primera vez, esto debido a que el nuestro país no existe una cultura alimenticia; por tanto, las personas no saben alimentarse y, en consecuencia, tienen una mala nutrición por deficiencia o por exceso en la ingesta de comidas.

Tanto así, que esta enfermedad duplica el riesgo de presentar hipertensión arterial, infartos cardiacos, derrames cerebrales, así como diabetes y otras enfermedades, por eso debemos diagnosticarla a tiempo, tratarla y prevenirla.

El estrés y la depresión son las principales causas que nos llevan a comer de forma compulsiva para recibir placer y llenar el vacío que sentimos. Debemos ejercer una lucha con eficacia en contra de la obesidad, ya que a nivel mundial son mil millones de personas que la padecen y erradicar este fenómeno será una tarea de todos. Para combatirla debemos poner en contacto a todas las partes implicadas: sociedades científicas, profesionales sanitarios, empresa urbanas de transporte, de ocio, de alimentación, y ofrecer soluciones conjuntas.

Solo así lograremos promover una cultura de deporte y buenos hábitos alimenticios. Es un proceso largo, pero resultará efectivo y ayudará a disminuir los índices de enfermedades generadas a causa de este mal. Tal vez así, dentro de un año y dos meses la señora gorda ceda el asiento a alguien cuando sea necesario.

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